miércoles, febrero 05, 2014

¿A qué le juega Petro? Un análisis de sus discursos


  


El alcalde ha sido tildado de revolucionario, de chavista y de antidemocrático. Sin embargo, una lectura atenta de sus discursos lo acercaría más bien a la nueva izquierda europea. ¿De qué lado está realmente? 
Preguntas sobre Petro
Hace algunos días la portada de la revista Semana solicitaba al alcalde mayor de Bogotá, Gustavo Petro, que no hiciera más populismo o “no más balcón”, después de que este había convocado a sus seguidores a apoyarlo en la Plaza de Bolívar.  

Sin duda, las acciones del alcalde han producido gran conmoción, tanto entre sus simpatizantes como en sus detractores. Pero, más allá de las pasiones que suscita Petro, ¿cuáles son los contenidos de sus discursos? ¿Es realmente posible crear “un ágora”, como él lo anuncia, en la Plaza de Bolívar para discutir los graves problemas, ya no de la ciudad, sino del país?

Más allá de las pasiones que suscita Petro, ¿cuáles son los contenidos de sus discursos? ¿Es realmente posible crear “un ágora”, como él lo anuncia, en la Plaza de Bolívar para discutir los graves problemas, ya no de la ciudad, sino del país?

¿La noción de indignados que utiliza es la misma que lanzó el filósofo Stéphane Hessel en su ensayo ¡Indígnese!, que ha vendido cerca de 4 millones de copias en el mundo? ¿La rebeldía de Petro es un apéndice de la Revolución Bolivariana?

El análisis detallado de un conjunto de textos del alcalde, que incluye entrevistas como candidato a la Alcaldía, el discurso de posesión, artículos en la prensa defendiendo el POT, sus recientes discursos en la Plaza de Bolívar y algunas entrevistas a medios internacionales, permite identificar algunos rasgos básicos de su pensamiento.
Procurador General, Alejandro Ordóñez Maldonado.
Foto: Procuraduría General de la Nación


El discurso inicial
Petro presenta en su discurso características claves de la izquierda tradicional europea: luchar contra la inequidad social, el concepto de rebeldía y la noción de educación como elemento central para lograr los dos primeros objetivos.

Los principales temas de su discurso de posesión estuvieron ligados a estos tres conceptos: el derecho al agua para los grupos excluidas mediante la garantía del consumo mínimo vital; la transformación de la ciudad con una renovación urbana para que el pobre no sea marginado; mayores esfuerzos en los campos de la educación y la salud para mejorar las condiciones de los más desfavorecidos. Llama a una revolución de la educación e invita a los empresarios a construir 100 colegios en Bogotá.

En el campo educativo asegura que en la Constitución del 91 no quedó plasmado el derecho universal a una educación superior y por lo tanto, entre sus objetivos, estará el de reestructurar la Universidad Distrital.